El camino hacia el tratamiento es largo, pero los padres de Zuleika persistieron

Smile Train

Fidel vive en el campo de Panamá, a cuatro horas a pie de la ciudad más cercana.

Fidel at home

Es sorprendentemente largo, pero caminar es, desafortunadamente, la única forma de viajar.

Los vehículos de cualquier tipo son un espectáculo raro porque nadie viene aquí, y no lo han hecho durante años. Hace dos décadas, los automóviles no viajaban aquí en absoluto. Incluso ahora, uno solo viene muy de vez en nunca.

Sin transporte, gran parte de la vida, incluida la atención médica profesional, se convierte en un privilegio y un lujo.

The bumpy, unpaved road to Fidel’s home

El peso sobre sus hombros

Esta carga se convirtió rápidamente en un peso casi insoportable sobre los hombros de Fidel cuando Epifanía, su esposa, se enteró de que estaba embarazada de su primer hijo.

Sin embargo, la familia persistió a través de esta dificultad. Cuando finalmente llegó el momento de dar la bienvenida al mundo a la bebé Zuleika, Fidel y Epifanía no pudieron contener su emoción.

La pareja estaba feliz y agradecida de tener a Zuleika en sus brazos, pero las dificultades no terminaron cuando llegó su hija.

Zuleika nació con una hendidura, y los nuevos padres estaban increíblemente preocupados por la salud de su hija. Sabían que su bebé necesitaría cuidados que estaban física y financieramente fuera de su alcance.

The family’s home

Durante las primeras semanas después del parto, Epifanía no pudo amamantar a Zuleika por mucho que lo intentara. Para mantener a su bebé bien alimentada, la familia caminó las cuatro horas hasta la ciudad para comprar latas de leche en polvo barata.

Una vez allí, recorrieron las calles en busca de ayuda y tratamiento asequible para su hija. Una vez, se acercaron a un pediatra que les dijo: "Sin dinero, no se puede hacer la cirugía".

Luego caminaron otras cuatro horas de regreso a casa, latas de leche en la mano.

The dirt path to the family’s home

La aparente imposibilidad de proporcionarle a su hija recién nacida los cuidados que necesitaba, dejó a Fidel sintiéndose perdido y abrumado.

Pero ni él ni Epifanía se dieron por vencidos. De hecho, su determinación solo se profundizó: La cirugía "tiene que hacerse porque no quiero que mi hija se quede así", dijo.

Después de seis meses de lucha, la familia logró ahorrar lo suficiente para darle a Zuleika la cirugía que necesitaba para curar su paladar hendido. Estaban eufóricos de que ahora pudiera comer como cualquier otro niño, pero cuando el médico les dijo que necesitaría dos cirugías más, el corazón de Fidel se hundió una vez más.

Fidel no sabía cómo iba a costear esas próximas dos cirugías. Solo sabía que tenía que encontrar la manera porque la salud y el futuro de Zuleika dependían de ello.

Un mundo de nuevas oportunidades

En los 16 años que siguieron, Fidel y Epifanía no pudieron encontrar atención, pero nunca perdieron la esperanza. Finalmente, su fe fue recompensada cuando conocieron al Dr. Julio González, quien les dijo que, gracias a una organización llamada Smile Train, Zuleika podría recibir las dos últimas cirugías que necesitaba de forma gratuita.

Con Smile Train, la cirugía de Zuleika se convirtió en un sueño realizado. "¡Por fin logramos lo que esperábamos!" Fidel lo celebró.

Zuleika tuvo su segunda cirugía ese año, y la última a los 18 años. Ambas tuvieron éxito. Antes de cada una, el equipo médico se comunicó con la familia y le dio seguimiento con el papeleo y las fechas de la cirugía para que Fidel ya no tuviera que caminar hasta el hospital para obtener más información.

Zuleika today

La travesía de Zuleika comenzó hace casi dos décadas. Ahora, con 18 años, por fin puede mirar al futuro con esperanza.

"Sinceramente, no puedo agradecerles lo suficiente por este afecto, este amor, este esfuerzo, este trabajo que hacen juntos para ayudar a las personas que más lo necesitan", dijo Fidel.

Fidel, Epifania, Zuleika, and their entire family

Inspirado, Fidel ahora corre la voz de que hay cuidado gratuito, seguro e integral de las hendiduras disponible para todas las familias necesitadas. Hasta ahora, ya ha ayudado a otras tres familias que estaban tan perdidas y asustadas como la suya lo estuvo.

Es por eso que Smile Train es importante. Todos merecen ayuda en momentos de necesidad. Todos merecen ser escuchados, vistos y reconocidos. Al empoderar a expertos locales de todo el mundo, como el Dr. González, para que brinden una atención integral, segura y de alta calidad para la hendidura, el modelo de Smile Train promueve una visión de acceso universal a la atención médica para todos, sin importar quiénes sean o dónde vivan.

The family eating together

Si bien el camino al hospital fue extenso para Fidel, su dedicación y amor por su hija demostraron ser infinitamente más extensos y fuertes.

Todos merecen vivir una vida plena, saludable y segura. Usted tiene el poder de cambiar vidas para mejor. Done ahora.

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